30 noviembre, 2012

Entrevista en "Caravan Story" (Traducción completa)

Como muchos saben, el 20 de noviembre fue liberada la interesante entrevista en la revista Caravan Story, y el día de hoy finalmente podemos presentarles la traducción completa.

Julia Volkova: “Sexo, drogas y Dima Bilan”

Soy una chica muy apresurada. Tuve relaciones sexuales por primera vez a los 13 años, tuve mi mayor éxito en t.A.T.u. a los 15 años, y tuve a mi hija a los 19 años. 

Un año es como si fueran diez, viviendo rápido y probando todo, es como una droga. Y drogas, por cierto, también utilicé. Comprendí que llegaría el día en el que no sobreviviría a mis experiencias.


Durante la mayor popularidad que tuvo t.A.T.u., Lena Katina y yo éramos muy cercanas. Y cuando repentinamente le conté a mi amiga, Lena, de mi embarazo, ella realmente me apoyó: ¿Sí? ¡Eso es genial! ¡Felicidades!

Pero nuestro productor no estaba nada feliz - El dúo era sobre "Amor del mismo sexo". Ya éramos conocidas en Rusia, Europa, América, Japón... Nos asustaba llegar a disgustar a Shapovalov, pero él era muy observador. Él me enfrentó diciéndome: Volkova, ¿Por qué bebes yogurt todo el tiempo? ¿Estás embarazada o qué?

Durante 19 años llegué a ganar lo suficiente como para darme el lujo de tomar un descanso. Compré un apartamento y planeaba volver al escenario lo más pronto posible. ¿Por qué no debería tener un bebé? Iba a conseguir una niñera... No, el padre de Vika no nos dejaba en paz, él quería ser parte de todo. Pero no le di opción: Cuando estaba en el hospital quedó claro para mí que tener una familia con Pasha Sidorov no funcionaría…

Mi madre también dio a luz a temprana edad, cuando tenía 20 años y, durante ese periodo, se convirtió en mi mejor amiga. Cuando era niña, me sentía parte de ella. Cuando me llevaban al jardín de infantes, enseguida iba hacia la ventana y lloraba, esperando a que mi mamá volviera. Pero con el tiempo, el cuidado excesivo se convirtió en tensión. Cuando mis amigos me llamaban, mi mamá les decía: ¡Julia no irá a ninguna parte! Fue así que, en mi camino de transición hacia la adolescencia, digamos que "rompí la correa", y les grité a mis padres: ¡Voy a hacer lo que desee, sin ustedes!, y cerraba la puerta de un portazo. Mi mamá preocupada decía: Esos chicos son unos vándalos, ¡Si Julia se junta con ellos la dañarán!, mi padre, quien confiaba más en mí, decía: Déjala que vaya... Nosotros éramos igual a su edad, pero mi mamá pensaba, Esta situación es diferente.

Cuando empecé a trabajar en t.A.T.u., me volví independiente – Tuve que crecer rápido. Es cierto, mis padres fueron quienes firmaron el contrato con el productor - Después de todo, yo era menor de edad. Shapovalov fue capaz de acercarse a ellos y, eventualmente, todos nos hicimos amigos – Incluso, en una ocasión, Ivan se unió a mi familia para Año Nuevo. Mis padres apreciaban su creatividad: Cuando vimos nuestro primer video musical, “Ya Soshla S Uma”, donde dos colegialas se besaban, ellos estuvieron de acuerdo que no se vio vulgar. Además, tanto mi mamá como mi papá sabían lo que venía. Desde mi infancia, pasaba hora escuchando a mi tío tocar el piano. Después de 9º grado, fui admitida en la escuela de vocalización para pop y jazz. Luego, a su debido tiempo, mi mamá me llevó a una escuela de música por la convocatoria en búsqueda de nuevos miembros para el grupo “Neposedy”, allí conocí a Lena Katina. Era un gran espectáculo, para la presentación de “Morning Star”, actuábamos en grandes escenarios y realizábamos giras por Rusia y el extranjero.

Tal vez nuestros padres no sabían qué tan lejos podíamos llegar con Shapovalov al principio. Todos, incluso Katina y yo, participábamos activamente en la propuesta de nuevas ideas. Por otro lado, Ivan no tomaba ninguna decisión sin nosotras, no había presiones. Aunque no era necesario – Shapovalov estudió mi carácter: Una chica sin complejos, lista para experimentar en la vida… Con eso, Ivan estableció la dirección de la banda. Sobre el escenario, muchas veces improvisaba: Provoqué el primer beso con Lena, luego generaba más conmoción – Me desabrochaba la camisa y me quitaba las prendas, y luego las tiraba al público.

Los primeros efectos de la popularidad – Un dolor de estómago, todo por el apretado programa de giras y por los fans maniáticos. Ellos llamaban a casa y asustaban a mi mamá: ¡Voy a matar a tu hija! Pero también estaban los que eran tímidos con respecto a su orientación sexual, ellos nos agradecían: Nos ayudaron a encontrarnos a nosotros mismos. Tuve que conseguir un identificador de llamadas y, Lena y yo, tuvimos que contratar a un guardaespaldas. Un tiempo después de grabar “Nas Ne Dagoniat”, al inicio de nuestra carrera, conocí a Pasha.


Cuando tenía 15 años, fui a un club cerca de mi casa, el club “Champion”. Allí conocí a Pasha Sidorov, quien ya tenía 20 años. Nos conocimos en la barra del bar. Era alto y con buen físico. Había sido trasladado allí por la compañía en donde trabajaba… No sabía que él se dedicaba a esas actividades de guardaespaldas, sólo sabía que tenía conocimientos en Karate. El resto ya lo saben: Tal vez algo no estaba del todo bien con esa relación, pero pensaba que esa forma de sentirlo era normal en todo comienzo de una relación. Y, siendo joven, no me preocupaba ningún posible riesgo. Y estar con un chico malo estaba de moda en esa época - ¡Me gustaba! Pasha no me presionaba para encontrarnos en algún lugar para una cita casual. A veces podía ser en mi karaoke favorito: ¡Ey, hola! ¿Dónde estás? ¿Mañana? Sí, podríamos, ¿Quieres que también vaya? Y así ocurría. Sin embargo, estaba preocupada por dos cosas: Primero, porque era una figura pública, y segundo, porque me podían ver muy seguido con él. En ocasiones nos sacaban fotos y nos seguían fans obsesionados. Ahora ya he madurado, me he vuelto más femenina (Después de todo, soy madre de dos hijos), antes era una marimacho.

Quizás el amor sólo debería aparecer cuando sea único y verdadero. Sin embargo, claro, no digo que debería desaparecer el romance y el enamorarse de alguien. Pero no deberíamos pensar a los 16 años, como en el caso de Pasha, que todo era tan simple: Por fuera atractivo y por dentro pasional – Él fue con el primero que decidí que podríamos vivir juntos.

Mi experiencia, por supuesto, era poca, aunque maduré pronto: En el jardín de infantes, en la escuela, en los campamentos de verano, me gustaban los chicos. Ellos lo sabían, y de inmediato se acercaban. Mi primera experiencia fue en mis vacaciones. Yo tenía 13 años, él tenía 18, fue sobre una motocicleta. Después de ese hecho, recuerdo que me llevó a una fiesta: Había una excelente música, buen ambiente y mucho romance, como en el típico amor de verano. Las vacaciones pasaron tan rápido… En Moscú, lo extrañaba: Le escribía cartas – La tinta se borroneaba por mis lágrimas, y cuando terminaba de escribirla – Me pintaba los labios y la firmaba con un beso. Luego el trabajo nos alejó a ambos… Y la historia terminó de una manera trágica: Hace unos años, me enteré por sus amigos que, ese hombre, mi primer amor, falleció en un accidente automovilístico. Visité su tumba, recordé el pasado…
En esa época, cuando llegaba tarde a casa, mi mamá sabía que tenía un nuevo romance. Mi papá se rehusaba a entregar a su hija a otro hombre: ¿Con quién estás ahora? – Miraba por la ventana - ¿Cómo puede ser que un chico tan joven tenga un auto así? Por las noches, mi pareja me esperaba en la puerta de mi casa… Finalmente, Pasha fue a mi casa para cenar, y mis padres dieron su veredicto: Él no es para ti. Naturalmente, protesté: ¡No lo conocen como yo a él! Fue allí cuando decidí mudarme de casa, pero extrañaba a mis padres. Y, gradualmente, ellos lo aceptaron. Al principio, Pasha se quedaba conmigo los fines de semana, y mis padres salían del país. Luego, decidimos vivir con mis padres – Fue mala idea: Había conflictos, discusiones…

Siempre he discutido mucho con mis parejas. Esta es mi familia: Mamá y papá felices con sus batallas caseras. ¡Pero realmente se aman con pasión! Pensaba que si mantenía a mi familia tranquila, nadie se quejaría por alguna discusión que Pasha y yo tuviéramos – Pero sólo generé disgusto. Sin embargo, mis padres aplacaban nuestras discusiones de manera razonable: Pasha estaba equivocado en esto, pero lo demás fue tu culpa. ¡Y con eso nos dábamos cuenta de nuestro error! Pero disfrutábamos el amor y la gentileza que nos brindaban en la vida cotidiana: Los platos apilados en el fregadero, la ropa sucia en el baño, todo lo limpiaba mi mamá. Deberíamos comprar comida de vez en cuando – Le decía a Pasha sintiéndome incómoda por la amabilidad de mis padres. Cuando compramos nuestro propio departamento, creo que ellos se pusieron felices de no tener que seguir manteniendo a un par de vividores.

Después de dos años viviendo juntos, ¡Me enteré que Pasha tenía un hijo con su ex! Nuestros amigos en común me dijeron que ella dio a luz cuando nosotros ya estábamos juntos. Pasha se separó de la chica por mí, y me dijo que no la amaba, pero… ¿Por qué guardaste por tanto tiempo lo del bebé? – Le pregunté sorprendida. En general, no me importaba su pasado, pero me decepcionó pensar que mi hombre era un cobarde - ¡Tenía miedo de admitir eso!

Con el tiempo, nuestras diferencias se hicieron más notorias. Nunca fui a sus competencias de Karate, y Pasha nunca fue a mis conciertos. En una ocasión fue conmigo a una gira – Por Estados Unidos, Japón… Al mismo tiempo fue como salir de vacaciones juntos. Ganaba 10 veces más de lo que él. Nuestro dinero era de ambos, pero el concepto de “hombre” en una familia no había cambiado: La compra y pago de nuestro departamento lo hacía Pasha. Mantener una relación era imposible, cuando volvía de un concierto en Moscú, inmediatamente salía a otro en un club. Incluso los fines de semana la pasábamos separados. Pasha estaba celoso: ¿No te quieres quedar conmigo? Y yo le respondía cansada: Necesito relajarme, y no puedo quedarme tirada sobre el sofá todo el día, ¿Entiendes? Como resultado, el amor empezó a quedar de lado, y esta nueva situación no me convenía: No quiero estar en casa todo el día esperando por ti, ¡Quiero ser libre! Él ya pensaba que tenía una esposa y pleno derecho sobre mí – Aunque realmente no sufrió cuando nos separamos. Ciertamente, Pasha sentía algo por mí, sabía que luego de alejarnos recibiría muchos mensajes de texto, pero intenté no ofender a nadie así que ignoré todas sus acciones. Si me mandaba mensajes por la mañana, eran de carácter de “esposo estricto”: Vives en una familia, vuelve antes de medianoche. Si no lo hacía, Pasha intentaba descubrir mis motivos de retraso: ¿Quieres hablarme acerca de algo? Ese tipo de cosas hizo que me cansara y le dijera: Estoy completamente harta de tu control, simplemente no me gusta. Él no se dio por vencido con la esperanza de salvar la relación: ¿Vamos a ir juntos a algún lado cuando estés libre?

Cuando todo quedó claro de que no estábamos destinados a estar juntos para toda la vida… Quedé embarazada. Acerca del aborto, Pasha no titubeo, pero la noticia lo inquietaba: ¿Qué ocurrirá con tu trabajo? ¿Qué haremos?

Entonces, el grupo t.A.T.u. tuvo que ir de baja por maternidad. Mi primer embarazo no fue simple, vivía con riesgos de un aborto espontáneo… Los médicos me prohibieron volar. Los últimos meses del embarazo fuero de los más aburridos sin el trabajo, pero más que pensar en eso, quería ver a mi bebé: Ver qué aspecto tenía, besarlo, olerlo…

Mi instinto maternal ni una sola vez despertó. Tres meses después de dar a luz me fui a trabajar a Estados Unidos. Vika se quedó 6 meses con mis padres. Pasha lo único que hacía era llegar tarde a casa, el nacimiento de mi hija no ayudó a que las cosas cambiaran. Y como madre le dije: Eres un padre irresponsable, ni siquiera te molestas en comprarle pañales. Un día, inesperadamente llegaron sus padres: Nosotros también somos abuelos de Vika, ¡Ella se puede quedar con nosotros hasta que Julia vuelva! Dicho ultimátum difícilmente podría evitar que se generara un conflicto… Cuando regresé, me llevé a mi hija, aunque Pasha aún así intentó llegar a mí llamándome: Quiero ver a mi hija. ¿Con qué derecho? Cuando muy de vez en cuando estaba para ella. En ocasiones aparecía cuando Vika preguntaba: ¿Dónde está mi padre? Ahora ella tiene 8 años, a veces incluso me reúno con Pasha: Le muestro fotos de Vika, vemos en ella algunos rasgos de él. Pasha ha madurado, ahora tiene una nueva familia – Hace poco nació su 3º hijo. Ninguno de los dos está enfadado con el otro. Pero en las cuestiones de comunicarse con Vika, admito que prefiero a esperar que ella crezca y decida por si misma si quiere hablar con él o no.

Mi relación de 4 años con Pasha terminó por teléfono, lo llamé desde Estados Unidos. Le dije abrupta y fríamente: Me enamoré, seamos amigos. Los romances eran complicados. Había un chico ruso que había vivido en Estados Unidos por 18 años y había adquirido la mentalidad norteamericana. Él me dio una grata sorpresa, nos entretenía a mí y a Lena Katina – Bueno, ¡Y a todos a su alrededor! Pero todo se acabó entre nosotros cuando volví a Moscú. Desde allí, cada mes o cada dos meses estaba con una pareja diferente – Y así de rápido terminaba. Había muchas proposiciones de personas ricas. Uno llamo y me dijo: Mira por la ventana, cariño - En la entrada había una de las últimas marcas de Porche. Ni siquiera salí de casa, simplemente le dije: ¡No necesito nada! Él pensaba que con eso me tendría, pero yo no lo amaba. Un día me invitó a un restaurante para conocerlo: Era un borracho bebedor de Whisky tirado sobre una mesa… ¿Por qué querría salir con un baboso oligarca de 40 años? Tener una relación seria no era importante para mí. Mi mamá intentaba instruirme: Mira, que hombre cariñoso, él realmente te ama… Pero un hombre que me viviera reverenciando me era aburrido. Por alguna razón me sentí atraída por los hombres equivocados: Siempre tomaba una medida para saber qué tipo de persona era… Les daba la espalda y luego veía los resultados, por ejemplo, descubrir que alguno de ellos estuviera casado… En este sentido, Vlad Topalov tiene más de una excepción – Ambos nos conocíamos demasiado bien. Él me acortejó en mis mayores momentos de intranquilidad…


Todo el grupo, por lo general, era como Sergey Lazarev. Él y yo éramos como hermanos - ¡Hablábamos sobre todo! Vlad, a los 12 años, era tan alto como yo y era del tipo de chico que si le dabas un arma de juguete, le disparaba a todos. Luego repentinamente maduró – Se sonrojaba, me traía flores… Así que, oficialmente se convirtió en mi primer amor.
Nos besábamos y peleábamos, pero sólo jugando. Y al crecer, a menudo nos llamábamos, incluso hubo una aventura. Cuando regresé de América, luego del nacimiento de Vika, nos encontramos casualmente en un club. Ambos estábamos libres de compromisos – Así que vino hacia mí. Algo surgió nuevamente entre nosotros…

Mi corazón empezó a latir muy fuerte y sentí como si se hubiera atorado en mi garganta – No podía respirar. En el espejo – Una chica con los labios mortalmente azules… ¡No podía moverme! Tenía las manos temblorosas… Vengan pronto – Escuché que alguien decía por teléfono -  Parece… Un ataque al corazón. Desperté en un hospital viendo caer cada gota de suero – La primera vez que lo veía después de 3 días inconciente. Lo primero que pensé: Nunca más…Más tarde Vlad me dijo: Te llevaré a casa. Mi pensamiento sobre eso fue un simple suspiro. En mi cerebro me sentía como una persona enferma que no tenía miedo de morir: Aún lo recuerdo, ¡Como Kurt Cobain! Sexo, drogas y Rock n’ Roll… El mejor lema que te puedas imaginar para ese periodo de mi vida… Ahora entiendo porqué todo salió mal.

Durante casi un año me comporté como una chica sin compromiso alguno: Mi hija con mis padres, en fiestas con Vlad. Él le compraba juguetes a Vika y un día dijo la hermosa frase: Sería genial si ella fuera mi hija…Luego de seis meses, llegó una gran proposición. Vlad me dio una sorpresa en el auto: Al llegar a casa me dio un anillo con un gran diamante. Ese día caía la lluvia románticamente sobre las ventanillas del auto. Fue tan conmovedor que hasta lloré. Pero nos apresuramos en la relación. De alguna manera no pudimos llegar al corazón del otro.

¡Era como una bola de nieve que rodaba y crecía cada vez más! Malas influencias, no podía dejar de asistir a los conciertos, sesiones de fotos, subía a los escenarios borracha. Primero, una vez al mes, luego, una vez a la semana, después, todos los días… Mi mamá me llamó – Completamente desgarrada: ¿Qué es lo que quieres? No podía dormir por la noche, tenía los ojos rojos… Mis padres intentaban adivinar: Si no estás borracha… ¿Entonces qué? Y finalmente, fui honesta y les dije. Mi madre llorando dijo: ¡Te crié para que no te convirtieras en una drogadicta!

Finalmente pude componer mi vida y comprometerme con la llegada de Parviz Yasinov. ¡Su presencia tenía un gran efecto en mí! Me hizo lanzar todo en un día. Y aunque él me transmitía ilusiones y entusiasmo, lo bloqueaba… Todo comenzó en una reunión confidencial en una compañía en la que pertenecía: Parviz tenía un hijo recién nacido, y yo ya tenía una hija – Básicamente, con eso encontramos algo en común. A una de mis amigas le caía mejor que a mí, entonces le dije: Bueno, bueno, me encontraré con él, pero Parviz comenzó agresivamente a cuidar de mí. A pesar de que su novia, una de las integrantes de la banda “Fabrika”, Masha Weber, esperaba en casa con un embarazo de 5 meses; Parviz se quedó conmigo, me llevaba a ver películas, me compraba flores… Pasaba largas noches con él en lujosos restaurantes. Parviz comenzó a construir planes para el futuro, mientras que su teléfono estaba roto por sus momentos de histeria. Muchas de sus llamadas no las contestaba, y si lo hacía respondía con un seco: Estoy ocupado – Y colgaba. Por supuesto, ese no era el comportamiento adecuado, pero mi razonamiento es así: Cuando un hombre se aleja de la familia – Culpa a la mujer. No me engañan. Y pronto llamé a Vlad: Estoy con Parviz ahora, me voy.



Topalov vino a mí y me dijo: Estábamos bien, aunque había cosas que arreglar… ¡Y allí me di cuenta que la relación era muy aburrida! Un mes después me mudé con Parviz – En su teléfono aparecían 100 llamadas perdidas por día de Masha. Esa situación realmente me dolía. Pero, ¿Cómo iba a solucionarlo si el mismo Parviz no quería volver con ella? Luego me dijo que cuando estuvo con Masha, también estuvo con varias chicas más, pero sólo Masha quedó embarazada.

Al principio, todos me veían como el destructor de la joven familia de Parviz. Lo llamaron cuando ella comenzó el trabajo de parto. Él salió al hospital diciéndome: ¡Mi novia está por dar a luz! A mí ni siquiera me surgieron celos - ¡Así que simplemente lo felicité!

Los padres de Masha la apoyaban mucho: Vivió con ellos mucho tiempo en su casa de campo. Y fue a ellos a los que les dejó el bebé. Eso no me cabía en la cabeza: ¡¿Cómo podías dejar tu bebé recién nacido con tus padres y simplemente irte?! Y por ley, Parviz no podía visitar a su hijo… Intenté no meterme en esos asuntos. Finalmente, fui a visitar a sus padres, pero ya para ese entonces yo ya estaba muy embarazada. Pude ver en los ojos de su madre: ¡Otra más! Dialogar en ese momento no funcionaba: En el aire se podía sentir la tensión, la desconfianza. Además, sus padres probablemente estaban asustados por mi mala fama y mi carácter tan independiente. Sin embargo, no me importó – Su madre creía que mi interés hacia Parviz, tarde o temprano, me haría enfocarme sólo en sus negocios.

Dos años después de haberlos conocido y seguían sin comunicarse, sólo nos saludábamos los unos a otros en las festividades. Y luego, el padre de Parviz vio como él había cambiado desde que estaba conmigo: Le gustaba estar más tiempo en casa, no volvía tarde por las noches, estaba madurando. Cuando estaba fuera de casa, él me llamaba: ¿Dónde estás? ¿Estás volviendo a casa? Él me valoraba, temía perderme… Y al ver eso, sus padres me aceptaron. Íbamos juntos de vacaciones, a cenar a los restaurantes – Nos convertimos en una familia, incluso el padre de Parviz me llegó a llamar “hija”.

La prensa lo clasificaba con desdén: Parviz Yasinov, el niño rico. No entiendo, ¿Qué tiene de malo tener un padre rico? Él creó e hizo crecer su empresa de construcción, luego se la entregó a Parviz. Pero eso tiene un precio: Aunque Parviz es dos años menor que yo, a veces el estrés lo hacía verse como un hombre de 40 años.

Él era un hombre muy generoso conmigo: Me regaló nuevos y modernos aparatos tecnológicos, diamantes, viajes de lujo… Y durante mi segundo embarazo, comenzó el periodo en el que fue muy dulce conmigo - ¡Incluso me llevaba el desayuno en la cama todos los días! En el primer embarazo estuve muy mal físicamente, y con los problemas que tenía con Pasha, carecía de afecto y apoyo. Era completamente diferente: En el primero me escondía debajo de grandes sudaderas con capucha. En el segundo, sentía que tenía alas, ¡Mi cuerpo estaba mucho más fuerte! No sólo trabajaba mucho, incluso me sentí tan bien como para hacer una sesión fotográfica para la revista de hombres “Maxim”. Y en el octavo mes de embarazó, fui a Estados Unidos para grabar el video de t.A.T.u. “White Robe” ¡Me sentí como una fuerte heroína que era capaz de recibir un disparo! Con esa escena pudimos simbolizar la oposición al aborto. Incluso una chica nos agradeció por haber hecho ese video, lo vio y decidió cancelar la fecha de aborto que tenía asignada porque consideró que era un asesinato.

Pude asistir a la última gira, estar todo el tiempo sobre el escenario… En general, era una persona saludable, ¡Sólo que con un gran vientre! Parviz quería estar para el nacimiento, y todo el tiempo estuvo ahí, usando ese gracioso sombrero y guantes que usan los cirujanos. Tenía miedo de que viera un espectáculo horrible: La sangre, los gritos… Pero él es un luchador. Estaba preocupado, pero aún así ocultó sus sentimientos. Recuerdo que en el nacimiento, Parviz estaba a mis pies, y de la impresión terminó saliendo y sentándose en el pasillo.

Después de que me dieron el alta, elegimos el nombre del bebé. Estuvimos de acuerdo en que ese debía ser. Parviz me dio el anillo y le pidió mi mano a mis padres, pero la boda… Nunca llegó. t.A.T.u. se tomó demasiado tiempo: Sólo un año después del nacimiento de mi hijo, nosotros, incluyendo a Lena Katina, cerramos el proyecto y me dediqué completamente a mi familia. Era evidente que Parviz estaba feliz por ello: Las giras programadas alteraba sus nervios. Esa fue mi época favorita, estaba cansada de haber trabajado en un grupo por 10 años - ¡Era nuestro momento de disfrutar la vida!

Vika se quedó con los padres de Parviz – La adoraban, y todos estaban tranquilos. Parviz y yo nos quedamos en nuestra nueva casa de campo, la cual nos regalaron sus padres. Estaba feliz de poder elegirle los diseños y los muebles. Y poco a poco empezamos a construir nuestra “Jaula de oro”…

Nos maldecíamos como enemigos feroces. Todo el verano nos la pasamos usando las consolas y celulares… Una vida completamente paralela a la de excesivo amor que teníamos antes. La mamá de Parviz empezó: Bueno, alejarse no soluciona los problemas. Es hora de que interpreten qué es el amor para ustedes. Y yo reaccioné indignada: ¡Ustedes dos son unos masoquistas! Sólo necesitamos a los niños y al hogar, ¿Para qué siguen buscando más que eso? Me la pasaba en casa todo el tiempo, pero cuando decidía salir con amigos, Parviz desataba su lado de macho alfa. Siempre tuve más amigos que amigas. Con eso tenía un motivo bien fundamentado para estar celoso. Y cuando me negó esas salidas, me prendí como una antorcha ante la prohibición: Empecé a gritar, a tirar los platos… Y con la misma rapidez que yo comencé a protestar, el se fue. Si el hombre tiene una pelea y llega a casa, ellos esperan que la mujer les pregunte dulce y suavemente: ¿Por qué estás tan alterado? ¡Y todo se soluciona felizmente!

Mi papá en ocasiones me decía: Nunca debes dejar que te comparen y ponerte nerviosa al respecto, ¿Él realmente es un verdadero hombre de familia? Y Parviz, especialmente siendo musulmán, nunca se callaba y siempre tenía algo que replicarme. Así que al final tomé mis cosas y le dije: ¡Todo terminó! – Y me fui con mis padres.

Una vez por mes viajaba a América y apagaba el celular. Parviz me esperaba, literalmente, en la casa de mis padres a que yo regresara. Ocasionalmente consultaba con su madre sobre nuestros problemas: Julia y yo tuvimos una pelea, ¿Qué debería hacer? Si Parviz era el culpable, simplemente me alejaba, y él llamaba para disculparse con una cena lujosa, o cualquier cosa que incluyera mucho dinero. Yo le respondía: ¡No iré contigo! Si la culpa era mía, entonces no intercambiábamos palabras, no había llamadas. Podía pasar que no habláramos en toda la semana, y luego nos reuníamos - ¡Como si estuviéramos en una luna de miel! Flores, regalos… Un paraíso en la cama.

En parte, mientras la situación con mi prometido empeoraba, más extrañaba el involucrarme profesionalmente en actividades con el ritmo que tenía al estar en t.A.T.u. Pensé: Los años pasan, y yo estoy al margen de los eventos principales. Al parecer, no nací para ser una esposa, vivir en armonía con un hombre y estar toda la vida con él, eso me haría sentir como una persona incompleta. ¿Cómo son ese tipo de relaciones?: Él – Con panza, Ella – Con un nuevo bolso de piel de cocodrilo, uñas largas golpeando sobre la mesa bostezando entre cada palabra que dice. ¡Maldita sea! ¡Eres joven - Avanza! Si quieres ser tan emprendedora como cualquier hombre, ¡Entonces abre un salón de belleza o un restaurante! Y con eso ninguna mujer puede sentirse humillada por un hombre y su dinero.

Parviz lo tenía todo: Una enorme casa, lujosas prendas, diamantes, autos… Pero yo quería libertad: Cantar de nuevo, ir a toda velocidad por las calles, ir a fiestas. Cuando intenté hablar sobre eso, él lo encontró molesto. Parviz intentó complacerme: Sí, cantarás nuevamente… Pero resultó que nunca tenía oportunidad de hacerlo, ni siquiera para salir con mis amigos a un café. Y al final, no sólo no podía salir en público, ¡Sino que sólo tenía permiso de estar con él y nadie más! Ni siquiera se ocupó de generarme un sentimiento de libertad. La familia, que había durado 5 años, empezó a decaer: Los últimos seis meses la pasamos durmiendo en habitaciones separadas.

Luego de pasar tranquilamente mi 25º cumpleaños con Parviz, surgió una nueva riña familiar – Preparé todo y me fui: ¡Vive como quieras, yo haré lo que me gusta! Unos días después, me llevé a Samir. ¡Nadie creía que me debería separar permanentemente de Parviz! Pero nuestro amor ya no existía: Habíamos tenido muchas rupturas, estábamos aburridos el uno del otro, nuestras vidas se habían estancado. La rutina, el sufrir y el perder el tiempo en relaciones perdidas – No es parte de mi naturaleza. Compré un pasaje para pasar dos meses de vacaciones en Estados Unidos… Allí sentí el aire de la libertad, y hablé con un productor sobre comenzar una carrera como solista…

Cuando regresé, no quería volver a esa “Jaula de oro”. La madre y hermana de Parviz se acercaron a mí: Vamos, reconcíliense… ¡Todos te queremos mucho! Pero siempre ha sido más fácil comenzar algo nuevo que olvidarse de los problemas. Borrón y cuenta nueva.

Después de un año de separación, no me comuniqué más con Parviz, ni siquiera a través de llamadas. Ni siquiera se acercó a visitar a su hijo. Pero a mí no me gusta estar sola por mucho tiempo – Necesito que alguien esté ahí… Pronto conocí a un hombre de negocios de unos 30 años. Vlad: Maduro, calmado, educado y autosuficiente, amante de los niños, incluso él ya tenía sus propios hijos. Tres meses después, me presentó a su hijo e hija. Y en el trabajo, Vlad pudo ver mis ambiciones: Con tu carácter, ¡Me doy cuenta que no eres de las que se queda sentada en casa! Incluso me sugirió: Hoy me puedo quedar con los niños, ve a trabajar si quieres – El trabajo que desarrollaba le permitía esas libertades. Y, recientemente, él me ayudó a abrir mi propio restaurante en Moscú.

Vlad no puso ningún obstáculo ante mí, al contrario, abrió todas las puertas: Con él di el paso que no me atrevía a dar con Parviz… A Vika la había bautizado en la iglesia ortodoxa, y Samir – Es un pequeño musulmán. Pocos días después de su nacimiento, lo hice circuncidar (Especialmente por cuestiones de higiene). Siempre me han fascinado las mezquitas, el cantó del mullah por la mañana, las mujeres desfilando con velos por las calles. Y Vlad apoyó mi idea, la cuál había estado plantada desde hace mucho tiempo: Acepta el Islam – El proceso no es complicado. Finalmente, ambos nos convertimos al Islam, fuimos a la mezquita de Moscú, hablamos con el mullah, y él nos dio un pedazo de papel con una oración, la cual debíamos repetir después de él. No me memoricé el Corán, realmente no lo conozco, no realizo todas las tradiciones de los musulmanes – Simplemente creo que Dios está con nosotros. Parviz, cuando se enteró de esto, estaba algo confundido: Para mí, no cambiaste de creencia. ¿A quién le importa lo que uno haga o piense? En mi opinión, la religión es una cuestión personal.

En los últimos años he tenido mucho trabajo: Un dueto con Dima Bilan, el lanzamiento del single “Didn’t Wanna Do It”, presentaciones en Jurmala, Muz-TV… Fue por eso que decidí con Vlad separarnos un tiempo, estuvimos de acuerdo que estar demasiado tiempo juntos no nos haría bien. Para mí, lo más importante en este momento es enfocarme en mi carrera como solista, estar en lo más alto otra vez, pero esta vez, como única cantante. Vlad y yo seguimos ayudarnos el uno al otro.

Los niños ya han crecido: Vika tiene 8 años y Samir tiene 5. Me di cuenta que debo dedicarles más tiempo. Ahora puedo dedicarles ese tiempo que necesitaban de mí. Ellos tienen niñeras, pero siempre están mostrando su carácter caprichoso – Pelean, gritan… ¡Literalmente ponen los pies sobre la cabeza de sus niñeras! Sólo una madre tiene la autoridad de detener ese tipo de comportamientos. A Samir debo educarlo cada vez que golpea a una niñera o a su hermana: ¡Eres un hombre, no puedes lastimar a las mujeres! Me frunce el seño, se da la vuelta y se va – Siempre cree poder hacer lo que quiere. Vika está casi de mi altura, cada año quiere parecerse más a su madre: Al crecer quiero teñirme el pelo de negro. ¡Me veo a mi misma de pequeña cada vez que la observo! Debido a que está muy comprometida con el tenis, siempre la veía vestida con ropa deportiva. Pero ahora tiene una imagen más femenina: Cada vez me pide más seguido que le compre vestidos. Antes jugaba con autos de juguete, como Samir, pero ahora ha comenzado el periodo de amor a las muñecas. Ella misma es toda una muñeca, ¡Llena de amor y potencial!


Después del éxito de t.A.T.u., es difícil comenzar desde cero. Ahora Lena Katina y yo estamos por nuestra propia cuenta. Hace mucho tiempo que no hablamos – Ella está trabajando con personas jóvenes en América. De la imagen del pasado sólo conservo la bisexualidad, en esa época tenía muchas relaciones con chicas, incluso ahora, me gustan mucho… Pero no volveré a besar a una mujer sobre el escenario - ¿Por qué hacerlo otra vez? Ya tengo 27 años, y me he asentado en la vida: Tengo dos hijos, un hogar, un restaurante, una película y estoy avanzando cada día.

De nuevo, estar en casa para mí no es una opción, menos si no hay romance: Cuando Dima Bilan apareció con una canción en dúo para ambos, comenzamos a coquetear. En “Eurovisión” no nos esforzamos – Ya sentíamos que habíamos ganado esa competencia. La pre-elección era una buena oportunidad de presentar nuestra nueva canción. Luego presentamos el video de “Lyubov-Suka”… Y Dima, con bastante audacia, expresó simpatía hacia mí. Luego de eso, empezamos a reunirnos con más frecuencia… Como yo, Dima vive de su música – Y su departamento tiene un desastre creativo: CDs, discos, equipos, instrumentos… Tiene el retrato de Whitney Houston en la pared. La prensa ha inventado un montón de tonterías sobre nosotros. Si nos amamos o no - ¡Aún no lo sabemos! Dima es cuidadoso, no expresa sus sentimientos, y aún no puedo descifrar cuáles son los mensajes que se encierran en su alma.

Ellos dicen que siempre me dirijo por el mismo camino – Que nunca tuve una relación seria con una mujer – No estoy de acuerdo, todo puede ocurrir en mi historia de amor…

Traducción: Ashley13Eiffel

No hay comentarios:

Publicar un comentario